Convento de San Juan de Monte Calvario

En 1603 Tomás de la Riva y Liermo, arquitecto de Galizano, fue el primer director de obra de este convento de religiosas. En 1611 continuó la obra Juan de la Riva.

Los trabajos finalizaron en 1618, quedando así un complejo religioso influido por el espíritu clasicista en sus formas y ornamentaciones.

La guerra civil provocó importantes daños en algunos de los edificios que forman el convento, pero se conservó su claustro original, de planta cuadrada y dos alturas, y la iglesia.

La iglesia, que forma parte del conjunto, posee una sola nave cubierta mediante bóveda de medio cañón. En su interior, situado en el presbiterio, se conserva uno de los retablos más antiguos de Cantabria, de estilo pre churrigueresco con columnas onduladas, ha sido datado hacía 1665.

La figura que preside el retablo mayor es la Virgen de la Cama, Patrona de la localidad y sobre la que existe un gran fervor popular.

Época

Convento San Juan de Monte Calvario (1603 - 1611)

Arquitectura

Edificio religioso con bóveda de medio cañón y retablo de estilo prechurrigueresco

Uso Actual

Convento de monjas Clarisas