La Virgen de la Cama

Desde el año 1638 en que llegó la imagen de esta Virgen al Convento de Santa Clara, se le han atribuido numerosos milagros. El primero se produce en 1639 cuando, en el marco de la guerra entre España y Francia, el arzobispo de Burdeos envía una flota para asolar la costa cántabra. Numerosas villas, incluida Escalante, fueron saqueadas e incendiadas, pero la imagen de la Virgen quedaría intacta. Una tradición cuenta que fueron las propias monjas las que trasladaron la imagen a una cueva.

A raiz de este hecho, los vecinos de Escalante rogaron a las monjas que la imagen estuviera en un sitio donde pudiera ser vista y éstas accedieron a sacarla anualmente del 15 al 24 de Agosto al prebisterio de la capilla. En la segunda década del siglo XVIII, un incendio destruyó gran parte de Escalante y cuando las llamas iban a devorar el resto de la villa, el viento cambió repentinamente de dirección y cayó una fuerte lluvia que salvó al pueblo, hecho atribuido también a la Virgen.

La veneración y el fervor a la Virgen de la Cama fueron creciendo por toda Trasmiera, a la vez que surgían diferentes leyendas en torno a la Imagen. Los vecinos volvieron a suplicar a las monjas que la Virgen estuviera a la vista y a tal fin, se construyó un camarín en la parte central del retablo mayor quedando la imagen tras una mampara de cristal.

En 1809, con la ocupación francesa, las monjas volvieron a ocultar la imagen en una cueva, donde estuvo tres años. Pero el hecho que dio origen a la procesión de la Virgen de la Cama tiene su origen en 1855, cuando toda la comarca quedó afectada por una epidemia de cólera morbo. Los vecinos de Escalante se reunieron para pedir favor a la Virgen.

En esa mañana del 22 de agosto de 1855, los vecinos hicieron voto perpetuo para sí y para sus descendientes de sacar en procesión por las calles del pueblo a la Virgen de la Cama y a la imagen de San Roque ( venerado en una pequeña ermita cercana al convento ). Con este acuerdo, vecinos y autoridades se dirigieron al convento, expusieron su prentensión a las monjas y, cantando el Rosario, recorrieron con ambas imágenes las principales calles de la Villa. Pronto las plegarias se tornaban en gritos de júbilo al comprobar que de manera inmediata desaparecía la terrible epidemia. En la actualidad, esta tradición se mantiene, procediendo el Alcalde y la Coporación Municipal a solicitar a las hermanas clarisas la imagen de la Virgen en representación de los vecinos, para posteriormente desfilar en procesión multitudinaria por la calles de Escalante. Estos actos también señalan el comienzo de la fiesta grande de la villa.

Época

En el año 1638 en que llegó la imagen de esta Virgen al Convento de Santa Clara

Arquitectura

Escultura de estilo sacro

Uso Actual

El día 22 de Agosto se realiza la procesión en honor a la patrona de la Villa.